Ozono

El ozono se genera cuando un átomo de oxígeno se une a otra molécula de oxígeno gaseoso (O2) provocado por una descarga eléctrica de alta tensión entre (6-20kV). Con lo cuál se forma el ozono con composición química de O3. Este gas oxidante es de color azulado, y se forma naturalmente en la ozonosfera y es el que protege la Tierra de la acción de los rayos ultravioleta del Sol.  A temperatura ambiente es incoloro, pero a temperatura inferior de -115ºC, se convierte en estado líquido y se ve de un color índigo.

El ozono se puede clasificar en dos tipos principales: ozono estratosférico y ozono troposférico. El ozono estratosférico  es precisamente el que se forma en la atmósfera cuando la radiación ultravioleta alcanza la baja estratosfera y disocia las moléculas de oxigeno (O2) en oxigeno atómico (O). El ozono troposférico (también llamado “ozono ambiental” u “ozono de bajo nivel”) se produce cuando los óxidos de nitrógeno (NOx) y los compuestos orgánicos volátiles (COV) de fuentes como la quema de combustible reaccionan mediante procesos fotoquímicos a la luz del sol.

Por su propia naturaleza, el ozono es altamente oxidante, por lo que se encarga de desinfectar, purificar y eliminar microorganismos patógenos como virus, bacterias, hongos, moho, esporas. A diferencia de otros desinfectantes, el ozono no deja residuos químicos puesto que es un gas inestable y se desintegra completamente en oxígeno en 20 a 60 min, por efecto de la luz, calor, choques electrostáticos, por lo que no deja ningún residuo tóxico para los humanos ni contaminante para el medio ambiente. La OMS considera que por debajo de un valor guía de 0,05 ppm (100 mcg/m3 ) durante 8 horas, la protección de la salud es adecuada.  Esa concentración y tiempo coinciden también con el valor límite de exposición ambiental para la exposición diaria (VLA-ED) que establece el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST).

Propiedades del Ozono

El ozono introducido en cualquier tipo de ambiente realiza dos funciones principales: microbicida y desodorizante. Las principales aplicaciones son para la desinfección y desodorización del ambiente y para el tratamiento y purificación de aguas. Con ello se consigue la eliminación de microorganismos patógenos y malos olores, atacando directamente sobre la causa que los provoca (sustancias pestilentes), y sin añadir ningún otro químico como aroma para intentar encubrirlo, como hacen los ambientadores.

El ozono inactiva estos microorganismos por reacción con enzimas intracelulares, material nucleico y componentes de su envoltura celular, esporas y cápsidas virales. De este modo, los microorganismos no pueden mutar y ofrecer resistencia a este tratamiento ya que se produce la destrucción del material genético. El ozono actúa oxidando las partículas de las membranas celulares, asegurándose la no reaparición de ésta.

También se ofrecen sistemas innovadores de tratamiento y desinfección de agua mediante ozono, que no generan residuos químicos. Por otro lado, el agua ozonizada (hiper ozonizada con alta concentración de ozono) además puede ser utilizada como desinfectante sin residuales para higienizar alimentos o para sistemas de riego en agricultura para curar, enraizar y desinfectar con ozono.

Capa de Ozono

La capa de ozono es una capa natural de gas presente en la atmósfera superior, que protege a los seres humanos y a otros seres vivos de la radiación ultravioleta (UV) nociva del sol. El término “capa de ozono” describe la zona de mayor concentración de moléculas de ozono en la estratosfera. La capa, que tiene un grosor de 10–20 Km. Envuelve a todo el planeta como una burbuja y actúa como filtro contra la dañina radiación ultravioleta (UV) producida por el sol.

La estratosfera es la parte de la atmósfera que se encuentra arriba de la troposfera. Empieza a unos 10–20 km sobre el nivel superficial y continúa hasta alcanzar los 50 km. El ozono estratosférico difiere del ozono superficial. El ozono superficial se produce por la industria y las emisiones vehiculares en combinación con ciertas condiciones climáticas formando parte del smog fotoquímico, y como un gas irritante, puede causar problemas respiratorios, especialmente a la gente mayor y a los niños.

Actualmente el agujero en la capa de ozono más grande se encuentra localizado en la zona de Antártida. Éste fue ocasionado  principalmente por compuestos químicos liberados por las fábricas aumentando la concentración de cloro y de bromo en la estratosfera siendo uno de los más dañínos los compuestos clorofluorocarbonados (CFC) utilizados como fluido refrigerante.

La capa de ozono es muy importante ya que impide que las longitudes de onda UV de luz ultravioleta atraviesen la atmósfera terrestre. Estas radiaciones son las que causan cáncer de piel, quemaduras y cataratas, que incrementarán si se continúa adelgazando la capa de ozono, así como daños en plantas y animales.

Estas preocupaciones condujeron que en 1987 varios países se comprometieran a firmar el Protocolo de Montreal, en el que reducirían a la mitad la producción de CFC en un periodo de 10 años el cuál es considerado el acuerdo medioambiental internacional más exitoso hasta la fecha.

Ozonoterapia

La primera vez que se empezó a utilizar la ozonoterapia en la historia se remonta al año de 1857 en Alemania, cuando Werner von Siemens, construyó el primer tubo de inducción para la destrucción de microorganismos para usarlo como antiséptico para tratar heridas de guerra de la primera Guerra Mundial. Años después en 1999 en España, varios especialistas médicos comenzar a realizar una terapia de ozono para el tratamiento de la hernia discal.

La ozonoterapia es un tipo de medicina alternativa que busca mejorar la salud del ser humano a través de implementarle una mezcla en perfecto balance entre oxígeno y ozono al cuerpo por diversas vías. El cuál ha sido usado como tratamiento de diversas enfermedades incluyendo cáncer desempañándose como antitumoral al provocar un freno en multiplicación de las células cancerígenas, VIHesclerosis múltiple, diabetes, entre otras. Se utiliza por ejemplo para acelerar la cicatrización o para tratar enfermedades bucodentales como la periodontitis e infecciones crónicas de la cavidad oral administrando agua ozonizada.

El ozono médico que se obtiene en una combinación de 5% ozono con un 95% de oxígeno tiene propiedades antisépticas (es uno de los más potentes germicidas, actuando frente a hongos, bacterias y virus), analgésicas y antiinflamatorias, modulando y estimulando al sistema inmunológico y además mejora la circulación periférica y la oxigenación de los tejidos.

La ozonoterapia ayuda a desinfectar los poros de la piel y actúa contra la dermatitis y las infecciones bacterianas, elimina las células muertas, previene las manchas, retarda notablemente el envejecimiento de la piel y estimula la formación de vitamina D en la epidermis manteniéndola firme.

El ozono es usado también como medicamento biológico, apto y seguro para ser aplicado en el tratamiento de dolor crónico y de numerosas enfermedades, todas ellas en relación con el daño celular por exceso de radicales libres (estrés oxidativo) con lo cuál sufren de algún tipo de inflamación.  Se ha demostrado que el pre-acondicionamiento oxidativo provocado por el ozono pone en marcha moléculas de nuestras células que activan los genes destinados a la reparación y defensa celular, tales como los antioxidantes, los antiinflamatorios, los antitumorales y los reoxigenantes. También ayuda en casos donde los pacientes tienen gastritis y por ende no pueden ingerir medicamentos.

Ozono coronavirus

El aire limpio es un requisito básico de la salud y el bienestar humano. Sin embargo, su contaminación sigue representando una amenaza importante para la salud en todo el mundo. ¿Sabías que cada año más de dos millones personas mueren prematuramente debido a los efectos de la contaminación del aire según una evaluación realizada por la Organización Mundial de la Salud? En esta etapa actual de la pandemia mundial donde es altamente requerido un confinamiento en la población en general, es primordial que en el hogar donde vivimos se lleve a cabo una limpieza y desinfección exhaustivas de las superficies con las que entramos en contacto, a fin de prevenir el contagio, mitigar la expansión del virus y contener la propagación del COVID-19.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) el ozono es el desinfectante más potente contra todo tipo de microorganismos tanto uni como pluricelulares, fuertemente oxidante captando electrones de otras moléculas con probados efectos fungicidas, bactericidas y viricidas. En la lucha contra el COVID-19, una correcta desinfección con ozono elimina más del 90% de las bacterias en el aire ayudando a reducir el potencial de la carga viral ambiental y del riesgo de contagios.

El ozono destruye numerosos virus, bacterias y hongos, y es muy eficaz contra la familia de coronavirus. Hay estudios que demuestran que elimina más del 99% de los virus en tan sólo 20 segundos. En la mayoría de los casos se obtiene una respuesta a medio-largo plazo conforme varias semanas de uso.

En la desinfección de aire y superficies, el ozono tiene la principal ventaja de su alta capacidad de penetración, pues, al tratarse de un gas, puede expandirse en un espacio cerrado y alcanzar zonas que no se alcanzarían con otras técnicas de desinfección. Se trata de una de las sustancias con un mayor poder desinfectante de las conocidas; se estima una potencia al menos 10 veces mayor que la popular desinfección con cloro y derivados, además que tiene un efecto mucho más rápido y no utiliza químicos lo cuál no deja residuos dañinos en el ambiente ya que se desintegra en oxígeno.

Los científicos de la Universidad de la Salud de Fujita, hicieron un experimento usando un generador de ozono en una cámara sellada con una muestra de coronavirus, logrando reducir la potencia del virus en más de 90% al someterlo a niveles bajos de ozono en concentraciones de 0.05 a 0.1 partes por millón (ppm) durante 10 horas. En esta proporción estos niveles son considerados inofensivos para los humanos pero efectivos contra el virus.

De esta manera el investigador principal Takayuki Murata concluyó que la transmisión del nuevo coronavirus puede reducirse mediante un tratamiento continuo con ozono de baja concentración, incluso en entornos donde hay personas, utilizando este tipo de sistema.

Generador de Ozono

Un generador de ozono es un dispositivo eléctrico que absorbe oxígeno y genera ozono con descargas eléctricas internas con el fin de purificar el aire, agua, desinfectar frutas, carnes y verduras y hasta eliminar malos olores según los distintos modelos que se seleccionen. Son económicos y efectivos en la eliminación de olores y todo tipo de patógenos.

Sobre los generadores de ozono, los tenemos de distintos modelos, ya que se tienen que adaptar a diferentes necesidades. Es importante primero que nada tener claro si se requieren para uso residencial, comercial, o industrial, determinar también la superficie y/o superficies que requieren desinfectar y también el tamaño del área requerida por cubrir en m2.

Como recomendaciones del uso de generadores de ozono se deben de tomar en cuenta las siguientes:

  • El uso de los generadores de ozono se aconseja intentar que se realice en áreas donde no se encuentren la presencia de personas. Ya que si se usa en grandes concentraciones sin ventilar y en proporciones más de lo aconsejado puede producir irritación de ojos, nariz y garganta, así como hipersensibilidad bronquial y respuesta inflamatoria en el tejido respiratorio.
  • Después de su aplicación, y antes de ocupar y usar el lugar desinfectado, es aconsejable dejarlo ventilar adecuadamente.
  • Es importante, mantener el generador de ozono alejado de sustancias inflamables ya que puede reaccionar con ellas y producir reacciones químicas peligrosas.

Los invitamos a revisar los distintos generadores de ozono que tenemos y nuestros especialistas en Grupo Pingus seguirán a sus órdenes para asesorarlos en caso de que requieran aclarar cualquier duda.

Fuentes:

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